Mis recuerdos de la Asociación (1979-1985)

Artículo publicado en el programa de fiestas de 1998 con motivo del XXV Aniversario de la Asociación de Moros y Cristianos.

MIS RECUERDOS DE LA ASOCIACIÓN (1979 – 1985)

Al celebrar el XXV Aniversario de la fundación de nuestra Asociación de Moros y Cristianos, Ismael, actual mandatario, me ha pedido que haga un pequeño escrito recordando mi época como presidente de la misma.

Después de haber estado recordando y leyendo todo lo reflejado en las actas de aquella época, voy a contaros brevemente cómo fue mi experiencia, de la que, aun estando actualmente fuera, siento añoranza.

Fueron seis los años en los que, como secretario o como presidente, estuve en ella, concretamente desde agosto de 1979 hasta agosto de 1985. Años de innumerables y agotadoras reuniones para intentar darle forma duradera a una Asociación que había nacido para engrandecer nuestras fiestas en honor de la SANTA CRUZ y, cómo no, airear el nombre de ABANILLA, haciéndolo salir de los límites del municipio y de la propia región.

Desde 1979 hasta 1981 fui secretario bajo la presidencia de Ramón Rocamora. Fueron tareas de esta etapa la elaboración de normas que reglaran el funcionamiento interno de la propia Asociación (mejora de los estatutos), de la Junta Central (funcionamiento) de las Kábilas y Mesnadas (que elaborasen sus propios estatutos), y hacia el exterior, que era muy necesario tener un Reglamento de Desfile que nos permitiera dar más vistosidad a las actuaciones festeras, evitando así algunas salidas de tiesto, tan comunes y normales en esta fiesta, pero inoportunas ante los ojos de los que en esos días nos visitan. También nos preocupaba, y mucho, la forma de financiación. Por esta razón se hicieron actividades para recaudar fondos: bailes en la Piscina, bailes en la Discoteca Eclipse los jueves de todo el año, confección del programa de fiestas durante varios años, gracias a la desinteresada e inestimable colaboración de D. JOSÉ PARDO OREA, hijo adoptivo de nuestro pueblo y Embajador honorífico de nuestra Asociación. También se aprobó un concierto con el Ministerio de Cultura. En fin, había que tocar en todas partes.

Una vez conseguidas estas cosas, llega el momento de comenzar a funcionar reglamentariamente y dar a conocer Nuestra Asociación fuera del ámbito local. Para esto, se aprobó realizar un concurso de CARTEL de FIESTAS y se elaboraron las bases del mismo.

Aparece un primer problema que creo es fundamental en la organización-funcionamiento de toda entidad que tenga sólidos cimientos: LA SUSTITUCIÓN DE CARGOS. A Ramón se le acaba el mandato y, a pesar de que se le quiere proclamar de nuevo, no acepta, haciendo constar que una Entidad no puede mantenerse en determinadas personas, sino que tiene sus propios caminos para seguir funcionando. Se levantó, se sentó como un asociado más y prosiguió la reunión, convocándose Asamblea Extraordinaria para la elección de cargos. Habíamos conseguido poner en marcha los mecanismos estatutarios.

Desde 1981 hasta 1985 es el periodo de tiempo que me tocó dirigir nuestra Asociación, contando con muchas ayudas, que no quiero olvidar, en la ardua tarea de organizar y hacer posible la FIESTA, ante el desánimo, por la falta de colaboración de los grupos y sus componentes, que algunas veces te invadía.

La Asociación sigue funcionando: año tras año, fiesta a fiesta, nuevos grupos, desaparición de otros, nuevos concursos de carteles de Fiestas, concurso de pregones, que más tarde desaparecieron, concursos infantiles, cross populares, homenajes a nuestros MAYORES. Difundimos y sacamos nuestra fiesta a otras poblaciones, que mejor no recordar algunas porque podían confundirnos con majorettes. Aunque sí tengo que hacer mención a los desfiles de Murcia y Lorca, ciudades a las que ayudamos a crear su fiesta de moros y cristianos. Empezamos a tener reuniones con Ayuntamiento, Hermandad  y Guardia Civil para coordinar los actos y la seguridad en los mismos (pólvora, arcabuces). La Asociación tenía entidad y fuerza, hasta tal extremo que estuvimos a punto de hacer un PLANTE el día 1º de mayo de 1982, cuando se nos quisieron quitar las VERBENAS POPULARES. Alargamos los días de fiesta con el Desfile-Presentación, ahora desaparecido. Creamos las EMBAJADAS para poder pertenecer a la U.N.D.E.F. y entramos en esta Organización en el año 1985.

Definitivamente, nuestra Asociación marchaba. Éste es mi recuerdo y ésta fue mi pequeña aportación a una fiesta que admiro y ahora añoro.

Agradecer a Ismael, actual Presidente, el haberme permitido escribir estas líneas que me han hecho recordar momentos entrañables. También, animarle a él y a todos los que le ayudan en la organización y mejor de nuestras fiestas. Y a las que vienen detrás, que apoyen y no dejen que se pierda lo que tanto trabajo e ilusiones ha costado.

Germán González Rivera

Presidente 1981-1985 

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